Para nosotros, jóvenes socialistas, la defensa de los derechos sociales juega el papel más importante.
Estamos en contra de cualquier tipo de discriminación, ya sea por razones de edad, raza, género, credo, nivel educativo, minusvalía, orientación sexual…
Estimamos esencial la promoción del valor de la igualdad como igualdad efectiva.
Seguiremos luchando por erradicar las diferencias en el mundo laboral (accesibilidad, inestabilidad, temporalidad, diferencias retributivas y más desempleo) que afectan especialmente a los colectivos más discriminados.
Luchar contra la violencia de género, proteger y atender a las víctimas, diseñar sistemas de vigilancia cada vez más efectivos contra los agresores y continuar con los programas específicos de prevención dirigidos a adolescentes y jóvenes, deben sentar las bases de nuestro trabajo diario.
